Vida de un santo/una santa
Mientras discernía su futuro, los rostros de jóvenes empleadas domésticas solas y desprotegidas entraron también en la decisión: «Las chicas han triunfado».
Entonces, Vicenta María López y Vicuña crecía en una familia acomodada y debía discernir qué hacer con su vida. Al acompañar a su tía en Madrid conoció a muchachas llegadas del campo para trabajar como empleadas domésticas. Muchas quedaban solas y sin recursos cuando enfermaban. Aquellos rostros introdujeron una pregunta nueva en el futuro que su familia imaginaba para ella. Vicenta todavía no comprendía hacia dónde debía orientar su vida, pero ya no podía decidir como si aquella necesidad no existiera.
Ocurrió que en 1868 hizo ejercicios espirituales para discernir. Su padre se oponía a un camino distinto del futuro convencional que esperaba para ella. Al terminar el retiro le preguntaron qué había decidido, y Vicenta respondió con una frase que resumía el giro: «¡Las chicas han triunfado!». No quiso decir que unas personas hubieran vencido a su familia, sino que, al poner su vida en la balanza, la necesidad de aquellas jóvenes había dejado de ser ajena.
Después sostuvo esa decisión durante años de dificultades. En 1876 fundó las Religiosas de María Inmaculada para acoger, formar y proteger a las jóvenes empleadas. San Pablo VI recordó precisamente que, cuando puso su futuro en la balanza, aquellas muchachas habían vencido. Vicenta comprendió que una vocación no se construye preguntando únicamente «¿qué quiero ser?». También exige preguntar ante Dios «¿quién necesita lo que puedo entregar?». Su futuro se aclaró cuando dejó entrar en él la vida concreta de otras personas.
01
Lo que parecía
No comprendía qué hacer con su vida mientras ante ella aparecía una necesidad que ya no podía dejar de mirar.
02
Lo que descubrimos
Comprendió que su vocación no se discernía solo preguntándose qué quería ser, sino también quién necesitaba lo que podía entregar.
03
Para tu vida
Antes de decidir pensando solo en mí, hoy pondré también en la balanza el rostro de una persona concreta que necesita lo que puedo ofrecer.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, abre mi discernimiento a las personas que me confías y enséñame a convertir la compasión en una entrega concreta. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un santo/una santa. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- San Pablo VI; Religiosas de María Inmaculada
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