San Juan Diego Cuauhtlatoatzin — Biografía completa
México · 1474-1548
Juan Diego Cuauhtlatoatzin fue un indígena mexica que recibió las apariciones de la Virgen de Guadalupe en 1531. Fue el primer indígena de América en ser canonizado por la Iglesia católica.
Los primeros años (1474-1531)
Juan Diego nació alrededor de 1474 en el barrio de Tlayacac, en Texcoco, cerca de la ciudad de Tenochtitlan. Su nombre náhuatl era Cuauhtlatoatzin, que significa «el que habla como un águila.» Era de origen humilde, perteneciente a la clase social de los macehualtin (el pueblo llano).
Juan Diego y su esposa, Malintzin, se convirtieron al cristianismo en 1524, cuando los frailes franciscanos llegaron a México. Fueron bautizados por fray Juan de Valverde. Juan Diego tenía unos 50 años cuando tuvo las apariciones.
Las apariciones (1531)
El 9 de diciembre de 1531, Juan Diego caminaba por el cerro del Tepeyac hacia la ciudad de México. De repente, oyó música celestial y vio a una mujer de extraordinaria belleza rodeada de luz. La Señora le dijo: «Juan Diego, hijo mío, el más pequeño de los míos, ¿a dónde vas?»
La Virgen le pidió que fuera al obispo fray Juan de Zumárraga y le dijera que quería que se construyera una capilla en el Tepeyac. Juan Diego obedeció, pero el obispo no le creyó.
La Virgen se apareció tres veces más: el 10, 11 y 12 de diciembre. En la cuarta aparición, le pidió que subiera al cerro y recogiera rosas de Castilla, que encontraría floridas aunque fuera diciembre. Juan Diego obedeció, y cuando abrió su tilma para llevar las rosas al obispo, la imagen de la Virgen quedó impresa en el tejido.
«Juan Diego, hijo mío, el más pequeño de los míos, ¿a dónde vas?»
— Virgen de Guadalupe a Juan DiegoLa vida después de las apariciones (1531-1548)
Tras las apariciones, Juan Diego vivió una vida sencilla y humilde. Se retiró a vivir en una pequeña cabaña cerca de la Basílica de Guadalupe, donde cuidaba de la imagen de la Virgen y atendía a los peregrinos.
Juan Diego nunca buscó fama ni reconocimiento. Cuando los frailes le pedían que contara la historia de las apariciones, él decía con sencillez: «Yo soy el más pequeño de los míos. La Virgen me eligió porque era humilde.»
Juan Diego murió el 30 de mayo de 1548, a los 74 años. Fue enterrado en la capilla de San José, en la Basílica de Guadalupe. Su cuerpo fue exhumado en 1974 y encontrado incorrupto.
La canonización
Juan Diego fue beatificado el 6 de mayo de 1990 por Juan Pablo II en la Plaza de la Constitución de México, ante millones de personas. Fue canonizado el 31 de julio de 2002 en la Basílica de Guadalupe, convirtiéndose en el primer indígena de América en ser canonizado.
En su homilía de canonización, Juan Pablo II dijo: «Juan Diego es el ejemplo de que la santidad no tiene nacionalidad, ni clase social, ni edad. Dios elige a los más humildes para transmitir sus mensajes más importantes.»
«Yo soy el más pequeño de los míos. La Virgen me eligió porque era humilde.»
— San Juan Diego CuauhtlatoatzinEl legado
Juan Diego es patrono de los indígenas de América, de los pueblos originarios, y de los que sufren discriminación. Su vida es un testimonio de que Dios elige a los más humildes para realizar sus planes más grandes. Como dijo Francisco: «Juan Diego nos enseña que la santidad no requiere milagros extraordinarios, sino humildad, obediencia y amor.»
