Santos del 17 de agosto
15 personas se recuerdan el 17 de agosto; 9 de ellas, en el Martirologio Romano de ese día.
Santos y beatos
- Beatriz de Silva Santo/as. XV · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Clara de Montefalco Santo/as. XIV · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Elías el Joven Santo/as. X · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Jerónimo de Noordwijk Santo/as. IX · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Juana Delanoue Santo/as. XVIII · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Mamés Santo/as. III · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Santiago Kyushei Tomonaga Santo/as. XVII · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Alberto de Chiatina Beato/as. XIII · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Enrique Canadel Quintana Beato/as. XX · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Mirón de Cízico Santo/as. III · fecha: WikidataEstado: Confirmado
- Jacinto de Cracovia Santo/as. XIII · fecha: WikidataEstado: Probable
- Angiolo Agostino Mazzinghi Beato/as. XV · fecha: WikidataEstado: Confirmado
- Élisabeth Turgeon Beato/as. XIX · fecha: WikidataEstado: Confirmado
- Leopoldina Naudet Beato/as. XIX · fecha: WikidataEstado: Confirmado
- Facundo Escanciano Tejerina Beato/as. XX · fecha: WikidataEstado: Probable
De dónde sale la fecha de cada santo
La fecha es la del Martyrologium Romanum (2004), el libro oficial de la Iglesia que recoge cada día a los santos y beatos que se recuerdan. Si una persona no figura en él, se da la fiesta que recoge Wikidata, y así se indica en su fila. Algunas tienen dos fechas (la suya y la de su grupo de mártires): salen en las dos.
Este calendario no es el litúrgico: no dice qué misa se celebra ni su rango (solemnidad, fiesta, memoria), que dependen del calendario de cada país, diócesis u orden religiosa. 1.385 personas del Santoral no tienen ninguna fecha documentada y no salen aquí; sí están en los listados por país y en el índice A-Z.
Los santos no son objeto de adoración, que solo se debe a Dios: la Iglesia los venera y pide su intercesión, que conduce a Cristo.
