Santos del 20 de agosto
14 personas se recuerdan el 20 de agosto; 8 de ellas, en el Martirologio Romano de ese día.
Santos y beatos
- Bernardo de Claraval Santo/as. XII · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Filiberto de Tournus Santo/as. VII · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- María de Mattias Santo/as. XIX · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Pío X Santo/as. XX · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Samuel Santo/as. XI a. C. · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Bernardo Tolomei Beato/as. XIV · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- María Climent Mateu Beato/as. XX · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Matías Cardona Meseguer Beato/as. XX · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Oswino de Deira Santo/as. VII · fecha: WikidataEstado: Según Wikidata, sin verificar
- Ragnvald Kali Kolsson Santo/as. XII · fecha: WikidataEstado: Según Wikidata, sin verificar
- Gervais-Protais Brunel Beato/as. XVIII · fecha: WikidataEstado: Confirmado
- Georg Häfner Beato/as. XX · fecha: WikidataEstado: Probable
- Teófilo Matulionis Beato/as. XX · fecha: WikidataEstado: Probable
Venerables y siervos de Dios
- Pío VII Siervo/a de Dioss. XIX · fecha: WikidataEstado: Probable
De dónde sale la fecha de cada santo
La fecha es la del Martyrologium Romanum (2004), el libro oficial de la Iglesia que recoge cada día a los santos y beatos que se recuerdan. Si una persona no figura en él, se da la fiesta que recoge Wikidata, y así se indica en su fila. Algunas tienen dos fechas (la suya y la de su grupo de mártires): salen en las dos.
Este calendario no es el litúrgico: no dice qué misa se celebra ni su rango (solemnidad, fiesta, memoria), que dependen del calendario de cada país, diócesis u orden religiosa. 1.385 personas del Santoral no tienen ninguna fecha documentada y no salen aquí; sí están en los listados por país y en el índice A-Z.
Los santos no son objeto de adoración, que solo se debe a Dios: la Iglesia los venera y pide su intercesión, que conduce a Cristo.
